Se recrudecen las protestas en Perú, que dejan ya 4 muertos: miles de ciudadanos asaltan un aeropuerto y tratan de hacerse con una fábrica

Las protestas en Perú no cesan desde que el pasado miércoles el expresidente Pedro Castillo fue destituido y este lunes se han cobrado ya su cuarta víctima mortal. El fallecido, como los tres anteriores, es un manifestante movilizado para exigir la renuncia de la actual líder del Gobierno, Dina Boluarte, y el adelanto electoral. El deceso se ha producido en un momento en el que las concentraciones se extienden por distintas zonas del país, que presenta carreteras cortadas por los críticos e incluso un aeropuerto asaltado.

El fallecido ha sido identificado como Jhonatan Lloclla y ha muerto en la provincia de Chincheros, en el departamento de Apurímac, epicentro del conflicto. La defunción ha ocurrido en un escenario en el que ni siquiera el adelanto electoral a abril de 2024 anunciado por Boluarte ha logrado frenar las protestas sociales que sacuden el país.

El descontento entre algunos sectores de la población ha llevado a miles de personas a tomar este lunes el aeropuerto de Arequipa, en el sur de Perú, lo que ha desatado un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad que se ha saldado con al menos cuatro heridos, según las primeras informaciones recogidas por los medios locales.

En concreto, unas 2.000 personas contrarios al actual Gobierno han entrado en la pista principal del Aeropuerto Internacional Alfredo Rodríguez Ballón, aunque las autoridades recuperaron el control de la instalación poco después “gracias a las Fuerzas Armadas”, según ha informado el ministro de Defensa, Alberto Otárola. Además, se han registrado ataques contra diferentes lugares, y otro grupo de manifestantes ha intentado asaltar una fábrica láctea, también en Arequipa.

Carreteras cortadas

Sin embargo, el aeropuerto de Arequipa no es la única infraestructura fundamental que los críticos han intentado tomar. Al menos 25 puntos de la red de carreteras peruanas, entre ellas las panamericanas Sur y Norte, han sido cortados con la quema de ruedas y contenedores este lunes por los manifestantes que piden, además de la renuncia de la presidenta Boluarte, el cierre del Congreso.

El punto donde se han registrado protestas más numerosas es la localidad de Chala, en la región sureña de Arequipa -una de las cunas de la minería peruana-, donde cerca de 4.000 personas participan en una movilización que fue de las primeras en comenzar en todo el país. Las zonas meridionales, donde el expresidente Castillo tiene más apoyo, suman la mayoría de los cortes de la red de carreteras, principalmente en los departamentos de Arequipa y Cuzco.

Otras provincias del sur e interior del país, como Puno, Abancay, Uyacali y Tacna, también han sufrido cortes de carreteras por manifestantes. En total, la Policía peruana cuenta que más de 6.000 manifestantes contra el Gobierno de Dina Boluarte son los causantes de estos bloqueos en las principales vías del país, que afectan a miles de conductores.

Castillo dice que está “secuestrado”

En este escenario, el primer ministro, Pedro Angulo, ha hecho este lunes un llamamiento al diálogo tras anunciar que el Gobierno de Dina Boluarte formará un gabinete de crisis para hacer frente a las protestas de los manifestantes.

Por su parte, el expresidente Castillo ha publicado una carta desde su centro de arresto, al que fue trasladado tras su fallido autogolpe de Estado, en la que ha asegurado que está “secuestrado” y ha tachado de “usurpadora” a Boluarte.

“Les hablo en el trance más difícil de mi Gobierno, humillado, incomunicado, maltratado y secuestrado, pero así revestido de la confianza y lucha de ustedes, de la majestad del pueblo soberano, pero, además, infundido por el glorioso espíritu de nuestros ancestros”, ha señalado una misiva firmada por él y publicada en su cuenta de Twitter.

Críticas de la ONU a la actuación policial

A su vez, la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha expresado este lunes su temor a una posible escalada de las tensiones en Perú ante el aumento de las protestas y ha pedido, tanto a manifestantes como a la Policía, que actúen con contención.

“Urgimos a la Policía a asegurarse de que la fuerza sólo es usada cuando sea estrictamente necesario”

“Nos preocupa profundamente que la situación pueda agravarse”, ha indicado en un comunicado la portavoz de la oficina de Naciones Unidas, Marta Hurtado, que ha solicitado a las autoridades que “respeten sus obligaciones en materia de derechos humanos y permitan ejercer el derecho a reunión pacífica y las libertades de opinión y expresión”.

La portavoz también ha advertido de que, en algunos casos, las autoridades podrían estar ejerciendo un “uso innecesario y desproporcionado de la fuerza” a la hora de responder a las protestas. “Urgimos a la Policía a asegurarse de que la fuerza solo es usada cuando sea estrictamente necesario”, ha destacado en la nota oficial, que recordaba que al menos dos jóvenes, de 15 y 18 años, han fallecido este domingo en la región meridional de Apurímac.