El Papa improvisa por un problema con sus gafas e invita a preguntarse: “¿Le tengo asco a la pobreza?”

<p>El <a href=”https://www.20minutos.es/minuteca/papa-francisco/” title=”Papa Francisco”>Papa Francisco</a> ha invitado en un discurso improvisado, durante un encuentro con asociaciones de caridad, en la <a href=”https://www.20minutos.es/minuteca/jmj-jornada-mundial-de-la-juventud/” title=”JMJ (Jornada Mundial de la Juventud)”>Jornada Mundial de la Juventud</a>, a<b> “ensuciarse las manos” demostrando el “amor concreto” hacia las personas más necesitadas</b> y ha invitado a cada persona a preguntarse si siente “asco” hacia la pobreza, si se limpia las manos cada vez que da la mano a una persona enferma o vulnerable para “no contagiarse”.</p><p>”No hay amor abstracto, no existe, el amor platónico está en órbita, no en la realidad, el amor concreto es ese que se ensucia las manos; y cada uno puede preguntar:<b> ‘¿El amor que siento a los de aquí es concreto o abstracto? </b>¿Yo cuando doy la mano a un necesitado, a un enfermo, a un anciano, hago así [haciendo el gesto de limpiarse con la mano] enseguida para que no se me contagie? ¿Le tengo asco a la pobreza de los demás?”, ha subrayado.</p><p>Así lo ha manifestado este viernes en un <b>encuentro con los representantes de algunos centros de asistencia</b> y caridad en el Centro Parroquial de Serafina, en<a href=”https://www.20minutos.es/minuteca/lisboa/” title=”Lisboa”> Lisboa</a>, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2023.</p><p>Francisco estaba leyendo el discurso que había preparado pero, en un momento dado, se ha detenido y<b> ha confesado a los presentes que no veía bien con las gafas</b>. “No me están funcionando los reflectores, no puedo leer bien, así que se lo voy a dar, no voy a forzar la vista y leer mal, eso no se puede hacer”, ha señalado, entre los aplausos de los asistentes.</p><p>Tras la pausa, el Pontífice ha criticado las “vidas destiladas”, una expresión que ya utilizó este jueves en otro de sus discursos, y se ha preguntado <b>”cuántas vidas destiladas e inútiles</b> pasan por la vida sin dejar huella, porque no tienen peso”.</p><h2>Centros que “generan vida”</h2><p>Frente a esta realidad, Bergoglio ha animado a vivir “dejando huella” como hacen los centros de asistencia y<b> caridad que son “inspiración” para los demás y que “generan vida”.</b> “Por tocar la realidad, la miseria de los demás, están generando inspiración, están generando vida, sigan adelante, no se desanimen, y si se desaniman toman un vaso de agua y siguen para adelante”, ha invitado el Pontífice.</p><p>Según ha precisado, “la caridad es el origen y la meta del camino cristiano” y la acción de los centros de asistencia son <b>”la realidad concreta de amor en acción” </b>que ayuda a “no olvidar la ruta”. En concretro, el Pontífice ha hecho hincapié en tres aspectos: hacer el bien juntos, actuar concretamente y estar cerca de los más frágiles.</p><p>En este sentido, el Papa ha subrayado que una persona<b> “no se debe dejar definir” por una enfermedad</b>, por un problema o por una limitación sino que ha de “aportar” y “enriquecer” al “conjunto” tal y como es.</p><h2>”No somos nosotros una enfermedad”</h2><p>”No debemos dejarnos definir por la enfermedad, o por los problemas, porque no somos nosotros una enfermedad, no somos un problema. Cada uno de nosotros<b> es un regalo, un don, un don único, con sus límites, pero un don valioso </b>y sagrado para Dios, para la comunidad cristiana y para la comunidad humana”, ha defendido.</p><p>Además, el Pontífice ha hecho hincapié en la necesidad de<b> “actuar concretamente” en el “aquí y ahora”</b> y ha puntualizado que “la Iglesia no es un museo de arqueología”. “Algunos la piensan así pero no es”, ha subrayado.</p><p>En la parte del discurso no pronunciada, el Papa ha propuesto también no perder el tiempo en<b> </b>”lamentarse de la realidad” y “afrontar las necesidades concretas, con alegría”. Asimismo, Francisco ha invitado a “estar cerca de los más frágiles” de <b>”los pobres, los excluidos, los marginados, los descartados</b>, los pequeños, los indefensos”. “Ellos son el tesoro de la Iglesia, son los preferidos de Dios”.</p><h2>Sin distinciones por el origen</h2><p>Entre ellos, el Papa pide<b> “no hacer distinciones” independientemente de si son españoles o extranjeros</b>. “Para un cristiano, en efecto, no hay preferencias ante el necesitado que llama a nuestra puerta, ya sean connacionales o extranjeros, pertenecientes a un grupo o a otro, jóvenes o ancianos, simpáticos o antipáticos”, subraya.</p><p>Con todos ellos, Bergoglio anima a tener “gestos buenos” y “palabras”, aunque solo sea<b> “una sonrisa, un abrazo, la escucha o una mirada”.</b> “Ayudar a los demás es un don para uno mismo y hace bien a todos. Sí, amar es un regalo para todos”, ha enfatizado.</p>