El incendio del AVE más antiguo de Renfe se cuela en la recta final para elegir al fabricante de 30 trenes para la ruta Madrid-Barcelona

El incendio, en la tarde de este lunes, de un tren de Alta Velocidad de Renfe no ha sido solo un incidente más en la penosa racha que arrastra el sistema ferroviario, de nuevo, además, en una fecha destacada como el final de un puente festivo. El fuego se declaró en la locomotora de un tren de la serie 100 de Alstom, el modelo más antiguo de lo que circulan por la red de Alta Velocidad, que trae a primer plano la compra de más de 30 nuevos AVE por parte de Renfe, en un proceso que se abrió en marzo de este año y que ya debería ir terminando, si el Ministerio y la operadora quieren dejarlo concluido antes de las elecciones del 29 de noviembre.

El modelo de AVE S-100 es el más longevo de los que circulan por la red de Alta Velocidad, según confirman fuentes del sector ferroviario. Empezó circulando en la primera línea de Alta Velocidad, la Madrid-Sevilla, y después empezó también a hacerlo en la que une Madrid-Zaragoza-Barcelona-Francia, en la que este lunes se declaró un incendio que obligó a suspender la circulación durante unas horas y ha provocado retrasos en decenas de trenes de Renfe, Ouigo e Iryo que continúan este martes.

Incendio por causas desconocidas

De momento, Renfe asegura desconocer qué sucedió para que la locomotora empezara a arder. En un comunicado difundido a última hora de este martes aseguraba que se siguen investigando las causas y que ha abierto “un proceso interno de análisis para determinar el origen de la incidencia, en coordinación con los distintos organismos y equipos técnicos implicados”.

En todo caso, la operadora asegura que su última revisión general, “de segundo nivel”, se llevó a cabo el 27 de mayo de este año y que el tren donde se declaró el incendio “ha sido sometido a 24 actuaciones programadas”. “Los registros de mantenimiento de la unidad afectada indican que el tren se encontraba al corriente de todas las operaciones previstas en el plan de mantenimiento vigente en el momento de producirse la incidencia”, asegura Renfe.

Proceso de compra de nuevos trenes

Que el fuego haya ocurrido precisamente en un tren de los primeros que empezaron la Alta Velocidad y, precisamente también, cuando circulaba por el corredor Madrid-Barcelona apela directamente al plan de Renfe para invertir 1.777 millones de euros en la compra de más de 30 trenes -que podrían llegar hasta 40- en un proceso de contratación pública que debería estar dando sus últimos pasos. En caso de postergarse más allá de las elecciones y que de las urnas saliera un cambio de Gobierno, el proceso podría quedar en el aire. No solo porque, en este caso, lo previsible sería un cambio en la presidencia de Renfe -además, evidentemente de en el Ministerio de Transportes-, sino porque hace unas semanas el PP dejó clara su oposición a todo el proceso que denuncia que cierra las puertas a Talgo, porque no puede cumplir los requisitos previstos. Los populares así lo dejaron dicho en una proposición no de ley que pedía repetir la licitación y, aunque sin consecuencias vinculantes, salió adelante en la comisión de Transportes del Congreso.

Nuevos AVE a 350km/h para la línea Madrid-Barcelona

De momento, el objetivo es que todo este nuevo material rodante se destine a la línea Madrid-Barcelona, aunque los plazos que figuran en la propia licitación es que las primeras unidades tendrán un plazo de entrega de 3,3 años una vez adjudicado el contrato. El resto, deberán estar entregados en seis años y medio.

Los trenes que quiere comprar Renfe en esta licitación deben ser capaces de alcanzar los 350 kilómetros/hora -la alta velocidad en España no supera actualmente los 300-, capacidad para 450 pasajeros en dos clases, dos plazas de movilidad reducida, cafetería, espacio para cuatro bicicletas, para poder circular por vías que estarán también adaptadas a esta velocidad, en la renovación de la línea y la sustitución de las traviesas que el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció en noviembre del año pasado, antes del comienzo de un año 2026 horribilis con el accidente de Adamuz, el de Gelida y la concatenación de limitaciones de velocidad en la Alta Velocidad.

La licitación para la compra se lanzó en marzo de este año con la presentación confidencial de unos pliegos de condiciones técnicas que finalmente redujeron la carrera a dos aspirantes –Siemens e Hitachi– estaba previsto que la mesa de contratación abriera los sobres con sus respectivas ofertas económicas el pasado 9 de septiembre.

Se trataba de una fecha estimada que no se cumplió y desde entonces no ha habido ningún otro avance en la compra de trenes que tampoco se ha mencionado en el Comité de Dirección de este martes.