La llave circunstancial de Puigdemont

<p>Tras el recuento del <b>voto exterior</b>, la investidura de <a href=”https://www.20minutos.es/minuteca/pedro-sanchez/” title=”Pedro Sánchez”>Pedro Sánchez</a> sube el peldaño circense del “más difícil todavía”. El PSOE <a href=”https://www.20minutos.es/noticia/5160852/0/escano-arrebatado-pp-psoe-madrid-complica-investidura-sanchez-necesita-si-partidos-junts/” title=”El escaño arrebatado por el PP al PSOE en Madrid complica la investidura: Sánchez necesita ahora el ‘sí’ de siete partidos”>ha perdido un diputado en beneficio del PP</a>, con lo que la abstención inicial de Junts tendría que convertirse en un voto favorable. Pero en lo sustancial nada ha cambiado. Que nadie se equivoque, para Carles Puigdemont no hay diferencia entre abstenerse o votar a favor. Se trata de hacer presidente a Sánchez. Se trata de elegir entre nuevas elecciones o, por el contrario, de jugar a tener la sartén por el mango toda la legislatura, pues el voto de Junts sería igualmente imprescindible para aprobar casi cualquier cosa, empezando por los<b> Presupuestos</b>. Y todo debería volver al Congreso para superar el veto del Senado donde el PP tiene mayoría absoluta. El escenario es <b>ideal para Puigdemont</b> que, de ser un político en declive, cada día más olvidado por los suyos, y desahuciado, cada vez más cerca de ser extraditado a España, o de prolongar su “exilio” en Suiza, pasa a convertirse en el centro de atención de la política española.</p><p>El sábado pasado, lanzaba una reflexión a los suyos que contiene la respuesta al dilema sobre la investidura de Sánchez: “Tener la llave es circunstancial. Un día la tienes y al día siguiente, no, y no lo podemos perder nunca de vista. Esto no nos puede hacer caer ni en las prisas ante el miedo de perderla, ni en la sobreactuación delante de un poder que es inevitablemente efímero”. Desde el<a href=”https://www.20minutos.es/minuteca/psoe/” title=”PSOE”> PSOE</a> ya han advertido a Junts que <b>sus demandas de amnistía y autodeterminación son inviables</b>. Aunque el texto constitucional no prohíbe literalmente la amnistía, sí impide “los perdones generales”, lo que en realidad es lo mismo. Y no hay que confundir el indulto con la amnistía. El primero perdona la pena, que es lo que hizo el Gobierno de forma parcial con los condenador por el procés, mientras la segunda borra el delito, que es lo que reclama Puigdemont. Y en cuanto a la autodeterminación, es evidente que choca con el artículo 2 de la Constitución, con lo que no hay referéndum ni derecho a decir posibles sin antes una reforma agravada de la misma, lo cual hoy políticamente es imposible.</p><p>Puigdemont no es un separatista ocasional, como tantos ha habido en el mundo de Convergència, sino obstinado, desde muy joven, pero tampoco es tonto. <b>Lo más fácil para él sería votar en contra</b>, pero con ello perdería la llave circunstancial sobre la política española. No tiene nada que ganar en unas próximas elecciones. Ahora bien, no votará a favor solo por miedo a Vox, ni a cambio de su situación personal (un indulto exprés tras una condena), lo hará sí con ello piensa que la causa de la independencia, que vive horas muy bajas, puede seguir avanzado de alguna manera.</p>